Mezcladas directamente con agua, tónicos, aguas termales, aguas florales en diferentes proporciones según el grado de consistencia y forma de aplicación, se pueden obtener diferentes tipos de mascarillas: faciales, corporales y capilares, con efectos hidratantes, purificantes, dinamizantes, reestructurantes, exfoliantes, reafirmantes, relajantes, adelgazantes, anticelulíticos...